¿Es posible facilitar el desarrollo de la creatividad? Cropley (2001) considera que así es, ya que la conceptualiza como "un potencial psicológico de todas las personas" (p.27) y al ser un potencial, este puede ser desarrollado.
Ahora bien, surge la pregunta de ¿qué es realmente la creatividad?. Esquivias (2004) presenta más de veinte definiciones de este concepto, por lo que casi se podría decir que cada persona, desde una perspectiva o contexto diferente podría brindar su propia definición de creatividad.
Creatividad, definiciones, antecedentes y aportaciones
Sin embargo, una definición apropiada, debería ser aquella que se convierte en una herramienta práctica, sobre todo si se la va a entender como una competencia que se desea fomentar. En ese sentido, los criterios de novedad, efectividad y ética son guías útiles a la hora de entender la creatividad. También es importante la distinción entre la creatividad sublime y la creatividad de todos los días, ya que es la que concierne a la gran mayoría de las personas (entre ellos nosotros como docentes y nuestros estudiantes). Desde ese punto de vista, la creatividad no es una inspiración que viene de lo alto, sino un proceso cognitivo, consciente, intencional y con una utilidad evidente, como lo plantea De Bono, uno de los autores citados por Cropley:
Por lo tanto, un modo de facilitar el desarrollo de la creatividad entre nuestros alumnos, es mediante el uso sistemático de metodologías que fomenten hábitos relacionados con el desarrollo del pensamiento creativo, como se muestra de forma graciosa en el siguiente video (porque el humor también es parte de la creatividad) que en cierto modo ejemplifica la tabla del proceso creativoque presenta Copley, cuyas fases son la preparación, la información, la incubación, la iluminacion, la verificación, la comunicación y la validación. (p. 73):
Ahora bien, otro aspecto relativo a la creatividad es si existe un tipo de personalidad creativa. También en este sentido el planteamiento de Cropley es positivo y esperanzador. Si pensamos que existe una personalidad creativa con determinadas características, quiere decir que los creativos son sólo ciertas personas; sin embargo, se puede pensar en lo contrario, es decir, que la creatividad puede fomentar ciertos rasgos de personalidad. Cropley lo explica de este modo:
"Por lo general los investigadores asumen que la personalidad influencia la creatividad, aunque es teóricamente posible que lo contrario sea verdad, es decir, que la creatividad influencia la personalidad. Por ejemplo, la experiencia de producir novedad y que sea aceptada o rechazada por otra gente, probablemente va a aumentar la auto-confianza, la disposición para desviarse de lo ordinario y la apertura a nuevas ideas y rasgos similares." (p.54)
Cropley menciona una serie de rasgos de personalidad propios de la persona creativa, tales como la independencia, la autoaceptación, la tolerancia a la ambigüedad, la autonomía, la flexibilidad y la capacidad de tomar riesgos. López y Navarro (2010) realizaron un estudio en el que identificaron algunos rasgos de personalidad, para luego trabajar un programa de desarrollo de la creatividad con un grupo de estudio y un grupo control, resultando el incremento de la misma en el grupo experimental.
Por consiguiente, otra manera posible de promover el desarrollo de la creatividad de nuestros estudiantes, universitarios en particular, es mediante la creación de entornos y actividades de aprendizaje que favorezcan el desarrollo de ciertos rasgos o características de personalidad, que los estudios demuestran, se asocian con el pensamiento creativo. Desde un punto de vista práctico, se puede hablar de comportamientos deseables o competencias, pues estos permiten describir las conductas claramente y de este modo orientar las actividades que se van a desarrollar en función de tales conductas.
Y dichos ambientes de aprendizaje se relacionan con el hecho de que el pensamiento creativo se va a desarrollar mejor en un entorno que fomente las ideas y productos novedosos. El video que se presenta a continuación describe una experiencia con niños de escuela, que sintetiza los aspectos que Cropley plantea como necesarios si se quiere hacer una reforma educativa que fomente la creatividad.
Para fomentar la creatividad en el aula, Copley considera el modelo de Urban, el cual plantea que se deben tener en cuenta aspectos cognitivos, personales y motivacionales. Además, plantea reiteradamente que no se trata la creatividad per se, sino como un elemento necesario en nuestras sociedades que cambian rápidamente y con nuevas tecnologías que permiten desarrollar nuevas tendencias en diversos campos. Por lo tanto, el desarrollo de la creatividad se debe estimular entre los estudiantes:
"Fomentar la creatividad es una parte integral de la educación y debería ser un principio guía para enseñar a todos los niños. No se debe reducir a una colección de ejercicios que se ejecutan en un tiempo arreglado como parte de un programa creativo... El deseo de fomentar la creatividad está en el corazón de una filosofía o principio que debería ser la base de toda enseñanza y aprendizaje en todas las materias y tiempos." (p. 151)
En este sentido, el pensamiento creativo debería ser una forma de interacción con el mundo, que implica curiosidad pero a la vez la necesidad de aportar algo valioso, útil y novedoso. El reto en la enseñanza superior, radica por un lado en que los estudiantes vienen a la universidad con esquemas rígidos, en donde están acostumbrados a recibir información, como las cajitas del video, y cuando deben crear, proponer y generar nuevas ideas o soluciones, en muchos casos entran en pánico y no encuentran la vía para lograrlo; experimentan frustración y hasta desmotivación.
Tomando esos aspectos en consideración, otro elemento importante que se debe promover para desarrollar el pensamiento creativo entre nuestros estudiantes, es mediante la motivación. Pero no la motivación extrínseca que consiste en que el estudiante va a ganar una nota o la felicitación del docente; por el contrario, el reto para los enseñantes radica en contribuir a que nazca en sus estudiantes esa motivación intrínseca en el que el disfrute de las actividades, el sentido de competencia, la sensación de flujo que llegan a experimentar al desarrollar las actividades de aprendizaje, se conviertan en el combustible que mueva el motor de un comportamiento orientado hacia el desarrollo de la creatividad.
Referencias
Cropley,
A. (2001) Creativity in Education & Learning. England: Routledge.
Esquivias, M. (2004). Creatividad: definiciones, antecedentes y aportaciones. Revista digital universitaria, 5(1), 1 - 17
López, O. y Navarro, J. (2010). Rasgos de personalidad y desarrollo de la creatividad. Anales de psicología, 26 (1), 151 - 158.


